
Aunque sus trabajos iniciales fueron producidos en blanco y negro, gradualmente fue introduciendo en ellos el color y posteriormente la manipulación digital. Las imágenes estáticas no son el único medio de expresión de Erwin Olaf, el artista holandés también crea películas y cortometrajes experimentales relacionados con sus series fotográficas; su primer trabajo en este ámbito, “Tadzio”(1991), lo codirigió conjuntamente con el pintor danés Frans Franciscus. Algunos de sus proyectos han sido premiados en festivales internacionales como Cannes, donde ha obtenido dos Leones de Plata por sus creaciones publicitarias para Diesel Jeans en 1999 y para Heineken en 2001.

Erwin Olaf es un artista en constante evolución, se recicla a si mismo, siempre busca nuevos caminos por los que experimentar, en sus series podemos apreciar desde los estridentes colores de “Paradise the Club” (2001/2002) hasta la sobria oscuridad de Dusk(2008/2009); los contrastes entre sus proyectos son notorios. El artista cuida la composición y la estética de sus fotografías hasta el último detalle, son un verdadero espectáculo visual. Juega con el sentido de la belleza. Esta es reinterpretada una y otra vez, buscándola tanto en lo grotesco como en su sentido más clásico. Pero Erwin Olaf intenta ir más allá de la mera estética; sus fotografías hipnotizantes nos hablan de la sexualidad, de la decadencia, de la soledad, de la sociedad postmoderna en la que vivimos, además de provocar al espectador e invitarlo a la reflexión.
En España podemos disfrutar de sus obras en la sala DA2 del Domus Artium 2002 de Salamanca, donde se expone una retrospectiva de su trabajo: “Erwin Olaf 50 years old, restrospective” hasta el 30 de Octubre; y en la galería madrileña Espacio Mínimo, donde periódicamente se exponen las colecciones del artista; del 22 de octubre y hasta el 5 de diciembre se podrá acceder a la muestra titulada “Dusk&Dawn”.
*Texto: Estibaliz Ariz
*Web: www.erwinolaf.com





